Fuente: María de Nazaret
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este vino, fruto de la vida y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos.