Fuente: María de Nazaret
En breve
La homilía explica que Cristo es el grano de trigo que muere y da como fruto nuestra redención. “Aborrecerse” no significa odiarse, sino rechazar el egoísmo y el pecado para buscar la voluntad de Dios. San Lorenzo muestra que la vida terrena es un don, pero la vida eterna es el bien supremo: antes que renunciar a Cristo, el mártir entrega su vida.