Fuente: Padre Javier Carralón
En breve
La homilía explica el grano de trigo como imagen de Cristo: morir por amor abre paso a la vida y la resurrección. San Lorenzo y los mártires prolongan esa fecundidad. Invita a ofrecer sacrificios silenciosos unidos a la cruz, morir al amor propio y servir; esa renuncia puede renovar el matrimonio, la comunidad y la vida de fe.