El valor de un alma — Mt 18,12-14

Cristo manifiesta el valor irrepetible de cada alma: el Pastor no se resigna a perder a la oveja descarriada, sino que sale a buscarla y se alegra al encontrarla. Mt 18,12-14 invita a confiar en la voluntad salvadora del Padre y a mirar con caridad a quienes se han alejado.

VALOR DE UN ALMA.

12 “¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y una de ellas se llega a descarriar, ¿no dejara sobre las montañas las noventa y nueve, para ir en busca de la que se descarrió?

13 Y si llega a encontrarla, en verdad, os digo, tiene mas gozo por ella que por las otras noventa y nueve, que no se descarriaron.

14 De la misma manera, no es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno de estos pequeños”.

Mt 18,12-14 · Sagrada Biblia, Mons. Juan Straubinger

Notas y contexto

Nota de Mons. Straubinger

198 14. Literalmente: “Así no hay voluntad delante de vuestro Padre celestial que se pierda”, etc. El verdadero sentido según el contexto se ve mejor invirtiendo la frase: “Es voluntad... que no se pierda”. Así lo demuestra esta parábola de la oveja descarriada. Véase Lc. 15, 1 ss. y notas.

Explicación sencilla

Jesús revela el valor irrepetible de cada alma ante Dios. La oveja descarriada no deja de pertenecer al rebaño ni se vuelve indiferente al Pastor: Él sale a buscarla. La nota aclara que el Padre quiere positivamente que ninguno se pierda. Esto no elimina nuestra libertad, sino que llama a la conversión, a la confianza y a la caridad hacia quien se ha alejado.